
Salud Ocupacional: más allá del equipo de protección personal
La Ley 6727 exige más que cascos y chalecos: cómo la Comisión de Salud Ocupacional y la póliza del INS moldean su estrategia de prevención.
Resumen ejecutivo
La Ley 6727 exige más que cascos y chalecos: cómo la Comisión de Salud Ocupacional y la póliza del INS moldean su estrategia de prevención.
La Ley N° 6727, que reformó el Título IV del Código de Trabajo, es la columna vertebral de la salud ocupacional en Costa Rica. Establece dos obligaciones que muchas empresas conocen a medias: la póliza de Riesgos del Trabajo, exclusiva del Instituto Nacional de Seguros (INS), y la Comisión de Salud Ocupacional, obligatoria para toda empresa con 10 o más trabajadores.
La Comisión de Salud Ocupacional no es un formalismo
La Comisión debe integrarse de forma paritaria entre representantes del patrono y de los trabajadores, y su función va más allá de firmar un acta anual: identifica riesgos en el centro de trabajo, da seguimiento a las acciones correctivas, y sirve de enlace directo con el Consejo de Salud Ocupacional (CSO) y con las inspecciones que pueda realizar el Ministerio de Trabajo.
Lo que el Reglamento General de Seguridad e Higiene en el Trabajo exige en la práctica
- Un Plan de Salud Ocupacional registrado formalmente, no un documento genérico descargado de internet.
- Brigadas de emergencia capacitadas: contra incendios, primeros auxilios y evacuación, con simulacros periódicos.
- Evaluación de riesgos específicos por puesto de trabajo, incluyendo ergonomía en labores de oficina y manejo de sustancias químicas en producción.
- Registro y seguimiento de accidentes laborales ante el INS, no solo como trámite administrativo sino como fuente de datos para prevenir recurrencia.
El vínculo con el Permiso Sanitario de Funcionamiento
El Ministerio de Salud verifica condiciones de salud ocupacional como parte de las inspecciones físico-sanitarias asociadas al Permiso Sanitario de Funcionamiento (Decreto Ejecutivo N° 39472-S). Un plan de salud ocupacional deficiente puede convertirse en un obstáculo para la renovación del permiso, no solo en una multa aislada.
La cultura de prevención real se mide en la siniestralidad reportada al INS y en el ausentismo, no en la cantidad de cascos comprados. Una empresa que invierte en identificar riesgos antes de que se conviertan en incidentes reduce ambos indicadores de forma sostenida, y eso se traduce directamente en menor rotación de personal y menor costo operativo.

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